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30 septiembre 2014

Pan Deli Neoyorkino


¿Qué tal han ido las vacaciones? ¿Habéis vuelto muy morenos?
Así comenzaba Virginia su correo de propuesta de este primer reto panarra de esta nueva temporada que comienza hoy Bake the World.
Pues decirte que las vacaciones ya olvidadas y el moreno debe de ser ese chico tan guapo que vive en el piso de abajo porque yo este año no lo he visto en mis carnes. 
Mi horno todo el verano apagado y Lacajita se ha tomado todo el mes de agosto de relax por lo que volver a amasar pan ha sido todo un placer y volver a oler a pan recién hecho por la casa una sensación que ya tenía morriña por recordar.
Estas chicas cada vez nos llevan mas lejos a conocer panes, esta vez cruzando el charco, nada mas y nada menos que a Nueva York, una ciudad a la que todo el mundo quiere ir y que levanta expectación y curiosidad, yo también tengo este viaje en mis tareas pendientes pero es tan difícil con esta vida que llevamos de falta de tiempo y sobre todo de ese preciado bien llamado "dinero" que tanto escasea últimamente que de momento me conformo con poder cocinar su "PAN DELI NEOYORKINO", vamos ya con la receta que sin darme cuenta estaba paseando por la Quinta Avenida ;-)

Ingredientes para la esponja:
- 120 gr de harina de pan
- 95 gr, de harina de centeno
- 18 gr. de azúcar
- 2 gr. de levadura fresca
- 355 gr. de agua templada
- 4 gr. de miel











Ingredientes para la harina de mezcla:
- 180 gr. de harina de fuerza
- 180 gr. de harina de centeno
- 2 gr. de levadura seca
- Semillas de alcaravea 









Ingredientes para mezclar la masa:
- Esponja + harina de mezcla
- 8 gr. de AOVE
- 16 gr. de harina de maiz
- 8 gr. de sal










Preparación:

Comenzamos preparando la esponja para lo cual mezclamos las harinas y el azúcar....


... deshacemos en un bol con agua tibia la levadura y el chorrito de miel...


... y lo mezclamos todo haciendo un volcán en el centro con la harina y vertiendo el líquido en el centro que homogeneizaremos primero con los dedos con movimientos envolventes y después con una varilla para añadir algo de aire a la esponja.
Reservamos.


Preparamos la "harina de la mezcla" mezclando de nuevo las harinas con la levadura seca y la alcaravea.


Vertemos la masa esponja en nuestro bol de amasadora y cubrimos con ésta última mezcla, tapamos herméticamente con papel de film y dejamos reposar al menos 4 horas a temperatura ambiente.


Pasado ese tiempo veremos como la levadura se va apoderando de la harina y creando burbujas de aire, es el momento de amasar.


Añadiremos el aceite, la sal y la harina de maíz y pondremos primero velocidad baja durante 1 minuto para homogeneizar y luego 10 minutos mas a velocidad media hasta conseguir una masa elástica.
(Haremos lo mismo con las manos si no tenemos amasadora)


Terminaremos de amasar con las manos un par de minutos, bolearemos y dejaremos levar durante 1 h. en un bol amplio con aceite y tapado.


Pasado ese tiempo habrá duplicado su volumen, volcamos la masa sobre la mesa enharinada con harina de maíz, doblamos y estiramos un par de veces y sacamos el aire.
Le damos forma de barra gruesa y dejamos levar de nuevo 45 min. tapado con un paño.


Practicamos unos cortes en la superficie (opcional) y pintamos con agua la corteza.


Horneamos a 200º durante 15 min. y luego a 180º 40 minutos mas.


Dejamos enfriar y listo.

Este sistema de reposos y levados con este tipo de esponja es la primera vez que lo uso y me ha gustado mucho el resultado además de relativamente rápido, lo usaré mas veces seguro ;-)
¡¡Me encanta aprender cosas nuevas!!




Seguí la receta de uno de los enlaces que nos proponían Virginia y Clara:
http://smittenkitchen.com/blog/2010/01/new-york-deli-rye-bread/

29 septiembre 2014

Cazuela de sardinas con pisto


La cocina es viva y te permite jugar con ingredientes a tu antojo. Creo que es por eso por lo que me gusta tanto, pero como todo en esta vida, hay éxitos y fracasos, hay modas y hay también mucho rollo.

El otro día me llegó por Whatspp esta imagen, y enseguida me identifiqué con ella.


Todos los años salen cantantes y grupos musicales nuevos, las cadenas de radio nos bombardean con temas musicales que escuchamos con agrado, pero cuando pasa el tiempo y hacemos un recopilatorio de canciones, muchos de esos temas no están ni en el recuerdo. Todavía recuerdo las discusiones con mis compañeras de clase, por si este cantante era mejor que aquel o más guapo, y ni siquiera recuerdo sus nombres, y mucho menos sus canciones.

Con la comida pasa igual. A mí me gusta probar y disfruto comiendo platos de otras culturas, recetas novedosas y técnicas nuevas de preparación de alimentos, pero me derrito y disfruto cuando me tomo uno de esos platos "de toda la vida" o una de esas recetas etiquetadas como "viejunas".

Estoy segura que lo que me pasa a mí le pasa a muchas más gente, es por eso que el Reto de Tía Alia tiene tanta aceptación. El reto ahora se ha vuelto viajero. Nosotras ya tuvimos ocasión de alojarlo en nuestra "cajita" durante un mes, pero ahora ya sale fuera de Madrid, y en esta ocasión se ha ido a Zaragoza, donde Paula de "Con las zarpas en la masa" le ha recibido con cariño.

Aunque la propuesta dulce me apetecía muchísimo, hay dos cosas que me han hecho decantarme por la salada. La primera porque estoy a dieta y quiero alejar lo más posible la tentación, y la segunda porque la salada me ha recordado muchísimo a la cazuela de sardinas de mi abuela, aunque ella, como buena manchega, las preparaba con pisto y yo me he tomado esa licencia.


Receta original del libro del cuadernillo de Tía Alía
Las sardinas no las preparo mucho en casa aunque me encanta, pero tengo un problema con las cabezas de los animales, y francamente, si el pescadero no me las da ya decapitadas yo no puedo ni tocarlas. Encargué estas sardinas el día antes para no tener problemas, y cuando llegué a casa y abrí el paquete me encontré con decenas de ojos mirándome. Casi me desmayo. Me tocó bajar de nuevo a la pescadería y asesinar con la mirada al pobre pescadero, ja, ja







Ingredientes:


  • Pisto manchego
  • 1 Kg de sardinas parrochas o sardinetas
  • Perejil
  • 1/2 vaso de cerveza (opcional)





Elaboración:


La receta como veis no puede ser más sencilla. Lo primero hay que limpiar bien las sardinas, lavarlas y secarlas. En la pescadería, como he dicho, me quitaron las cabezas, pero luego hay que lavarlas bien, terminar de quitar las escamas y quitar la raspa central. Una vez limpias las secamos.


El pisto lo podemos tener hecho con antelación. También si nos da pereza podemos usar alguno preparado de una marca de confianza, pero francamente, a mí no me gusta. No se tarda tanto en hacer un buen pisto, y cuando te pones puedes hacer cantidad y congelar. La receta la podéis ver aquí.

Luego ya sólo tenemos que hacer lo que nos dice Tía Alía, ir intercalando capas de pisto y sardinas, espolvorear con perejil. A mi abuela le gustaba poner al guiso 1/2 vaso de vino blanco o cerveza, deja la salsa más clarita, pero evitamos que el tomate frito se agarre al fondo de la cazuela. Pongamos o no la cerveza o el vino,  dejamos cocer a fuego lento.


Teniendo en cuenta que el pisto ya está cocinado y que las sardinas son pequeñas y finas, en diez o quince minutos a fuego lento tenemos el plato listo.


Un plato sencillo, sano y muy rico.


Bon appétit

26 septiembre 2014

Empanada de boletus, lacón y trigueros


Tenía muchas ganas de preparar mi primera empanada, a veeeer, que nos entendamos, mi primera empanada hecha de cabo a rabo por mí, masa incluida y eso era lo que me daba mas miedo porque el relleno lo tenía claro, ¿os imagináis la delicia de la combinación de boletus, trigueros y lacón con un rico toque de pimentón de la Vera... y con masa casera? Pues nada que ver a las que hacemos con masas prefabricadas del súper, que están genial también, pero que no es lo mismo... y otros de los motivos por los que no me había animado nunca ha hacer la masa yo misma es porque pensaba que me tiraría todo un día para prepararla y tampoco se tarda tanto, en poco mas de una hora la tienes lista para comer ;-)

Ingredientes para la masa:

- 250 gr. de harina
- 5 gr. de sal
- 15 gr. de levadura de panadero
- 125 ml. de agua tibia
- 1 huevo












Ingredientes para el relleno:

- 200 gr. de espárragos trigueros
- 200 gr. de lacón
- 125 gr. de boletus
- Aceite y sal
- 1 diente de ajo
- Pimentón












Comenzamos preparando la masa:

En un bol amplio mezclamos la harina con la sal y la levadura, hacemos un agujero en el centro y vertemos el agua tibia.


Con un cucharón comenzamos a mezclar desde el centro hacia afuera hasta que ya veamos que podemos amasar con las manos.


Amasamos unos 10 minutos sobre nuestra mesa de trabajo extendiendo y  y boleamos.


Colocamos en un bol ligeramente aceitado, tapamos con papel de film y con un trapo y dejamos reposar en un sitio cálido al menos una hora.


Mientras, preparamos el relleno, cortamos los trigueros en 3 o 4 trozos medianos, desechando el tallo mas duro y los sofreímos con aceite y ajito frito hasta dorar.


Incorporamos los boletus troceados, rehogamos y doramos a fuego medio hasta reducir todo el agua que sueltan los boletus.
Reservamos aparte bien escurrido todo de aceite con ayuda de una espumadera.


Una vez transcurrido el tiempo de reposo de la masa la colocamos en nuestra mesa de trabajo ligeramente harinada y la cortamos en dos trozos iguales que extenderemos con ayuda del rodillo dejándola bien fina.


Adaptamos la masa base a nuestra bandeja forrada con papel de horno y cortamos un cuadrado para quitar los bordes desiguales que reservaremos.
Repartimos los trigueros con los boletus, colocamos encima el lacón y espolvoreamos generosamente con el pimentón.


Tapamos con la otra masa y sellamos con los dedos dando pellizcos con el borde hacia adentro de ambas masas.


Decoramos con la masa sobrante como mas nos guste y pintamos con el huevo batido.
Horneamos a 180º unos 45 minutos hasta dorar.
Nada mas sacarla pintamos con aceite de oliva para que brille.


Dejamos templar antes de consumir.





24 septiembre 2014

Pimientos aliñados


Que me gusten los pimientos los llevo en los genes. Cuentan las malas lenguas que el día que mi padre fue a Miraflores de la Sierra a conocer a mis abuelos, mi abuela, sabedora de que a mi padre le "pirriaban" los pimientos, preparó una fuente considerable de ellos. No sabemos si por lo cortado que era en aquellos días mi padre, o porque los pimientos de mi abuela estaban "cojonudos", mi padre empezó a dar cuenta de ellos uno tras otro sin parar para dar un poco de conversación. Mi abuela, viendo el paso que llevaba mi padre, le tuvo que decir. 

- ¡Qué!, ¿Están buenos?
- "Cojonudos"
- Pues deje unos pocos que los demás también querrán catarlos.

Os dejo con la receta y el paso a paso.

Ingredientes:
  • 3 pimientos rojos para asar, a ser posible de El Bierzo
  • 3 dientes de ajo negro (si se usa ajo blanco poner sólo un diente o dos)
  • 2 cucharadas soperas de perejil
  • 1/2 cebolla morada o 1 cebolleta tierna
  • 1 hoja de laurel
  • 60 ml. de aceite de oliva virgen
  • 2 cucharaditas de vinagre de Jerez
  • 1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
  • Mezcla de 5 pimientas molidas
  • Sal

Elaboración:

Empezamos asando los pimientos según nuestra costumbre. Desde hace muchos años yo los aso en la olla a presión, se mancha muchísimo menos, y os puedo asegurar que los que los han probado dicen que están buenísimos. Podéis ver como se hace en la receta del asadillo de pimientos tricolor. Yo suelo asar pimientos muy a menudo, porque no da nada de pereza y porque como he dicho al principio, los pimientos me gustan con locura.

Cuando tengamos nuestros pimientos asados  y pelados, los cortamos en tiras muy finas y los ponemos en un bol o un recipiente que luego podamos tapar herméticamente.


Cortamos los dientes de ajo en láminas y los añadimos al recipiente. Picamos la cebolla y la incorporamos también, al igual que la hoja de laurel y el perejil. Mezclamos bien.


Preparamos una vinagreta con el aceite, el vinagre, el pimentón, la sal y la pimienta molida. Mezclamos bien y la incorporamos a los pimientos, removiendo para que se impregnen por todas partes del aliño.


Cerramos el recipiente y lo dejamos cuatro horas en el frigorífico para que cojan bien el sabor.


Servimos como acompañamiento de carne o unas ventrescas de atún por ejemplo.


También solos están deliciosos sobre una tosta de pan.


Estoy segura que crearán adicción en vosotros.


Bon appétit

En la cajita tenemos también unos pimientos confitados muy fáciles y "requetebuenos" cuya receta podéis ver aquí

Fuente: Inspirados en una receta de Sonia de L'Exquisit en la  revista AR